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martes, 5 de mayo de 2020

Reinventar la vida: es resucitar con Jesús


Desde marzo de este año
en mi país ya nada es igual
el COVID 19 llegó
de improviso y sin parar.

Todos estábamos preocupados
Por  lo que sucedía a nivel mundial,
pensamos rápidamente:
la vida tenemos que cuidar.

Jesús vino a nuestro encuentro
como lo hizo con las mujeres en Jerusalém,
nos dio la idea de reinventar la vida
y resucitar con él.   

Mi casa se transformó
en escuela y templo de Dios,
lugar de trabajo y diversión,
se reinventó la vida, resucitó el Señor. 
Esta experiencia que estamos viviendo
me hace seguir de cerca a Jesucristo
que se refleja en todas las personas
que luchan por el don de la vida.

Sí, he cambiado, he cambiado,
la manera de ver la vida
y he podido confirmar,
lo importante es la familia.

He seguido de cerca a Jesucristo
en el compartir con mi familia
ni el tiempo nos ha impedido
jugar y disfrutar cada día la vida.

El tiempo está para nosotros,
no nosotros para el tiempo,
él es nuestro mejor aliado,
los momentos vividos serán eternos.

 Reinventar la vida
es mirarme por dentro
darme cuenta que la prisa
 desequilibraba mi espíritu y cuerpo.

Reinventar la vida es estar pendiente
de los que están lejos
con una llamada y un cómo estás
le doy  un abrazo y un beso.  

Jesús ha resucitado,
está con nosotros,
reinventa  nuestra vida
haciéndonos más humanos.

Autora: Marina Mercado

Feliz Pascua de Resurrección
De parte de la familia Cabrera Mercado.










miércoles, 29 de abril de 2020

Volver


Esperamos volver, pero mientras sucede vivimos el ahora con quienes tenemos cerca, aunque a veces esa cercanía se torna agridulce, ya que nos vemos afectados por la ansiedad que provoca el encierro en nuestras casas; a pesar de estar con aquellos a quienes amamos.

Compartimos más. Enviándonos mensajes, con llamadas o videoconferencias, acortando distancias. Estando cerca, aunque estamos lejos.

Trabajamos con nuevas estrategias, aprendiendo juntos a distancia. En un sistema que nos impulsa a nuevas metodologías y a un mundo tecnológico que nos brinda grandes posibilidades.

Amamos más la vida, soñamos con volver a ver familiares, amigos, compañeros. Valoramos la importancia de estar juntos, de abrazar, de compartir, de conversar, de salir, de ser felices.

Agradecemos a Dios por su presencia en nuestras vidas que nos fortalece, nos conforta, nos protege y nos llena de esperanza de que, gracias a su infinita misericordia, muy pronto vamos a volver.

                                                  Yvelisse Suncar
Docente del área Técnico Profesional y coordinadora del Club de Teatro CEPVA










martes, 28 de abril de 2020

LA CUARENTENA: UNA REALIDAD QUE NOS ESTA LLEVANDO A NUESTRA RAÍCES


Sé que al ver este árbol seco a la orilla el mar, pensaran que estoy viviendo una desolación, de la que nos plantea San Ignacio de Loyola en sus ejercicios Espirituales. Pero no es nada de eso, solo que, al ver este paisaje en el malecón, percibí que a pesar de que ya su vida está llegando a su final, no ha perdido su esencia ¡Árbol!,   Seco, pero sigue siendo un árbol y además todavía puede ser útil, porque se pueden usar sus ramas como leña.



En este tiempo de Pascua, que estoy viviendo de manera muy especial en medio de esta crisis global provocado por el COVID-19, si algo he aprendido, es ver la grandeza de Dios en medio de tantas dificultades y dar gracias por su gran misericordia.
Siempre escuchaba en mi familia, que “Todo obra para bien” y esto lo repetía hasta de manera espontánea, pero ciertamente que, lo que el hombre descompone, el Señor lo compone y lo hace muy bien.   

Estamos en cuarentena igual que en 1917, solo que, en este momento histórico de nuestras vidas, la humanidad se cree que ya alcanzo el pináculo de su desarrollo, en el cual, los avances tecnológicos, nos mantenían separados; aun estando en la misma casa y paradójicamente, ahora estamos aislados y nos sentimos más unido que nunca. A través de las redes sociales he visto muchos testimonios en lo que puedo ver que Jesús resucitado está caminando entre nosotros. Un video de Guachupita, en el que el barrio está de rodilla clamando a Dios es uno de esos; para lo que vivimos y trabajamos en esta comunidad sabemos que, lo que más brillaba y sonaba en el sector, eran los actos de violencia, de delincuencia… y que hoy en medio de esta crisis sus municipes se muestren humillado ante Dios; para mí es obra de Cristo resucitado.
 
Tenemos más de un mes encerrados y desde el interior de mi casa, llámese mi corazón, me siento agradecida y en paz, porque sin la intención de repetir lo que ya en las redes se ha dicho mucho, mi vida se detuvo bruscamente, de pronto y sin previo aviso.  No tengo que madrugar y aunque tengo que decir que en los primeros días fue difícil, pero aprendí a levantarme tarde. Ustedes dirán y que ¡gran cosa!, pues les cuento que, para mí, esa sencillez es una gran cosa porque a pesar de tener más de un ano fuera de la escuela no lograba quedarme más tiempo en la cama.

Es bueno destacar que en medio de la turbulencia que ha provocado este virus, es sentido la presencia de Dios muy cerca, en personas que se han hecho voluntaria para apoyar a los envejecientes que están solos, en mi familia que han colaborado, para que no tenga que viajar hacia el interior, en Harlenny y María que me acompañan y hacen que esta cuarentena sea más llevadera, en la paz espiritual y equilibrio emocional, las palabras oportunas que les digo a las personas que me llaman desesperadas y abatidas, en la mañana llena de melodía con el canto de los pájaros, … todo esto en definitiva, me pone de evidencia que lo que importa realmente es el SER, en estos días recuerdo con muchas insistencia la frase de nuestra Madre Cándida,  muy conocida por todos nosotros “DIOS ES PADRE QUE DE TODOS CUIDA” cuánta razón tiene nuestra Madre Fundadora, el Señor nos ama tanto a todos sin importar si lo merecemos.

Dios no ha creado este virus para castigarnos, como dicen algunas religiones; sin embargo, a ver tantas injusticias e inequidad, nos ha guardado sin distinción, a devuelto a la creación un respiro de paz y a la más perversa de sus criaturas que somos nosotros, nos está moldeando en el taller del alfarero; que es nuestro hogar y la familia.
Hoy que a fuerza nuestros hábitos han cambiado, estamos siendo más creativos, nuestros hogares se están volviendo más habitables, estamos aprendiendo inexorablemente que somos seres interconectados, que somos parte de un todo y lo que más nos duele, reconocer que no tenemos el control de nada.

En esta casa común llamada planeta tierra; por la ambición del dinero y el poder nos cuidamos la creación, pero aun así el señor camina junto a nosotros porque somos también sus criaturas amadas. Esta cuaresma con todo lo que implica jamás será olvidada, pues en medio de tantas dificultades (corrupción, abusos, …) también vemos actitudes de un Cristo resucitado (entrega del personal de salud, solidaridad entre los presidiarios, apoyo entre las naciones) … estamos viviendo un desierto en el que los acontecimientos nos llevan a revisarnos, a vivir conscientemente cada día, valorando el Ser más que al tener, descubriendo que el vacío que tenemos, empieza a llenarse cuando salimos de nosotros para pensar en los demás.

“Bendito sea Dios que tanto nos ama”, en medio de la Pascua en cuarentena, esta sanando nuestras heridas, nos está llevando a volver a nuestros orígenes, nos esta ensenando a valorar las cosas sencillas de la vida y lo más grandioso es que nos está formando para que seamos mejores personas.   
Seamos como el árbol de la foto que, a pesar de la adversidad, como creación divina sigue siendo útil, lo mismo nosotros en todo amar y servir como nos dice San Ignacio de Loyola.

Doy gracias a Dios por la Congregación de las Hijas de Jesús, de manera especial a tantas hermanas con las que he compartido, con ellas he aprendido a ver a Jesús en los acontecimientos de mi vida.  

      Lucia Guzmán
Ex directora, Escuela San Martín de Porres (Guachupita)
Miembro del Equipo de Animación del Carisma.



LA VIDA DESDE LO SENCILLO


Este año 2020 nos ha traído experiencias inolvidables e inimaginables, iniciamos un año cargado de ilusiones y esperanzas por descubrir, 366 días donde Dios nos ira manifestando su amor-ternura…

La Cuaresma, tiempo que como cristianos se nos invita a revisar, encontrarnos, mirar nuestro caminar y cómo estamos siendo reflejo de Su Amor, pero de manera muy particular este año la hemos vivido a nivel mundial, de nuestra América, de nuestro país y de nuestra familia de manera diferente: la declaración de Pandemia mundial por el Covid-19: se registran los primeros casos en nuestro país  y ya no tan solo la alerta sino el experimentar la Cuarentena, el distanciamiento social,  para no ser contagiados o no contagiar. Desde el 19 de marzo tuvimos que hacer un pare a lo que llamamos nuestro ritmo habitual: se paralizaron las labores habituales  y ahora la opción es, quedarnos en nuestros hogares.

La Semana Santa, donde  la iglesia nos llama a acompañar a Jesús que muere por Amor, que se entrega por cada uno de nosotros  la hemos vivido con el sentido de acompañar, de estar atentos y sensibles a un Jesús que hoy pide que le oremos, que le ayudemos, que nos quedemos en casa. No teníamos tiempo para reír con los miembros de mi familia, de comer, de compartir… Ahora estamos en casa, aprendiendo, amando, compartiendo y en medio de eso Jesús Resucita.

En la Resurrección la muerte no tiene la última palabra, es la VIDA la que triunfa ;  para mí y mi familia ha sido también un experimentar que la muerte se transforma en Vida, hemos celebrado la llegada de los 7 años de mi pequeña Alizmary (una niña cargada de ilusiones alegría, que es sensible, colaborado pero sobre todo que cada día me enseña que en lo sencillo esta la felicidad)  El 16 de abril, fue un día cargado de emociones, de entre todos buscar y celebrar con lo que tenemos en casa, de darnos cuenta que no se necesita mucho para ser feliz que solo se necesita las ganas y el empeño para que el día sea  diferente, para celebrar, para amar, para vivir desde lo pequeño, lo sencillo…

Esta Cuarentena nos ha ayudado a conocernos, a ver y descubrir al otro, preocuparnos y rezar  por el que conocemos, el que no conocemos, por el que necesita ese apoyo en el silencio. Hoy tenemos tiempo para ESTAR juntos, DISFRUTAR, CREAR juntos, impulsar nuestra creatividad, sentarnos y simplemente escuchar, ver como los pájaros vuelan libres, como nuestros mares retornan a la vida, como nuestro planeta está menos contaminado, como la creación vuelve a Ti.


GRACIAS porque “ES PRECISO LLEGAR A LA CUMBRE, DE HACER, HACERLO ENTERO” porque hoy nos invitas a vivir con poco, no necesitamos tantas cosas materiales, lo importante es VIVIR día a día, pararnos en la ventana y reír con el vuelo de un pájaro, con su canto, con un chiste malo del que está a mi lado, con la canción desafinada que entre todos creamos…. Ver como la grama vuelve a su verdor, las aguas vuelven a ser cristalinas, los animales viven felices porque  la naturaleza se recupera… es tiempo de CUIDAR NUESTRA CASA COMÚN, agradecer la posibilidad y cada una de las Gracias que nos das. Gracias Señor por ser Madre, gracias porque me invitas a ser diferente, a ser reflejo tuyo. GRACIAS por la oportunidad de “creer en tu RESURRECCIÓN, porque puedo AMAR, PUEDO REÍR” GRACIAS PORQUE TENEMOS TIEMPO PARA ESTAR.

Lucy Henríquez
Docente de Técnico Profesional del  CEPVA











AGRADECIMIENTO Y LUZ EN TIEMPOS DE APRIETO.


Entre las voces externas, los mensajes que desinforman, las noticias falsas, la desesperación de los vecinos, el caos del mundo, este momento es tiempo de confiar, este momento es paz, es unión, este momento es FE.

Ha sido el oportuno, el necesario para varios aspectos de mi vida, ha sido ese respiro que necesitas cuando sientes que el agua del océano te arrastra, cuando has corrido más de 4 kilómetros y necesitas tomar agua, este momento ha sido mi oasis y agradezco profundamente a Dios por eso.

Agradezco poder estar serena en tiempos de disturbios, agradezco poder ser luz, brindar compañía, aliento y deseos de seguir.

 Agradezco tener a mi papá temprano en casa, que podamos jugar y reír como hacía mucho tiempo no se podía, agradezco que le estemos dando valor a la palabra familia; Agradezco que he podido recordarme lo buena que soy en todo lo que me propongo.

No niego que me he sentido egoísta, alejada de la realidad que nos arropa, del dolor que tantos países comparten, pero intento cambiar la perspectiva, ser ese (posiblemente) único cuarto que tiene un bombillo encendido permanente cuando todos los demás duermen, porque por este momento aprecio más los esfuerzos, las sonrisas, los estoy contigo, por este momento he podido redefinir mis impulsos, lo que mueve, mi norte. Aprender a leer latidos, sentimientos y emociones al recordar personas que no he tenido cerca en estos días, situaciones por las que no he pasado y otras más por las que sí y me llenan de alegría.

Por este momento de silencio interno, de búsqueda dentro de un caos exterior, sé que extraño a mis estudiantes, sé que extraño a mi equipo de trabajo, sé que extraño mi ambiente de todos los días. Por este momento confirmé lo que quiero, mi carrera, confirmé mis dotes, por este momento, en este momento he podido ver hacia atrás y darme cuenta que sí pude y siempre que quiera podré, podré con lo que sea, confiada de quién tanta puerta me ha abierto para seguir confirmando lo que soy y en lo que creo.

De corazón me uno al dolor de todas las familias con miembros contagiados, fallecidos e inconscientes, rezo por ellos y por todos los que estos días han sido pruebas que creen no superar, pero aún más llevo en mi mente y conmigo día tras día a los que dentro de la incertidumbre no han podido ver lo positivo de la situación, los que se han encerrado en el shock, en el trauma, en el ´´no saldremos de esta´´, en sembrar pánico, en compartir lo malo... Mi deseo es que a su tiempo podamos asentar, adentrar, ahondar en nosotros mismos, aprovechar el momento para algo más que tiempo libre, dar gracias a Dios por lo vivido, por lo que enfrentamos, agradecer nuestras vidas, las de aquellos que se arriesgan por nosotros, las de nuestros familiares, vecinos, cercanos y desconocidos y pedir la gracia cada día de ver su belleza, amor y poder en lo que enfrentamos. Amén.







-Rosanny Martínez Mena
Docente de Formación Integral Humana y Religiosa del CEPVA

jueves, 12 de julio de 2018

¡TIEMPO DE GRACIA, TIEMPO DEL ESPIRITU!

  ASAMBLEA REGION CARIBE – JULIO 2018 


Con gran alegría y espíritu de encuentro, fuimos llegando las Hijas de Jesús de diferentes lugares del país, desde Brasil y Cuba para dar inicio a nuestra Asamblea extraordinaria, durante la cual tomarías el primer contacto con los documentos a reflexionar para la preparación a la CGXVIII. Por eso en esta espléndida tarde de julio, nuestras ALMAS expresan GRATITUD.

Unidas en el AMOR
                                                                                                            
                                                                                




Juntas fuimos haciendo el camino, desafíos, preguntas, cuestionamientos, llamadas, respuestas… Resonaron fuerte en nuestro interior algunas frases como éstas: la Unión entre Sí, mantener el Buen Ser, Discernimiento, volver a la fuente primera, apertura al Espíritu, imprevisibilidad del Espíritu, sentido de Cuerpo, unión de Ánimos, búsqueda de la voluntad de Dios, estar atentas al Espíritu que es el GRAN PROTAGONISTA…



                                                                                                                                                                                                                                                                            ....Así como me has dado Gracia para desearla y      ofrecerla, me la des también abundante para    cumplirla.  
MANTENER EL BUEN SER...

Unidas nos refrescamos poniéndonos en contacto con nuestra fuente carismática, haciendo memoria agradecida, del para qué somos convocadas a una Congregación General.  En todo este contacto retomamos el mantener y cuidar el buen SER. En este mismo ambiente oramos y reflexionamos en pequeños grupos los desafíos y llamadas que el mundo expresa, los cuales animan fuertemente la disponibilidad que como Hijas de Jesús nos lanzan a colaborar con otros siendo signos de esperanza solidaria con los más necesitados.
Fidelidad al SI de Dios Arisleyda R, Dayse A y Eva M








Los gritos del mundo de hoy nos mueven y en función de respuestas, renovamos nuestro SI a la fidelidad de Dios junto con nuestra querida Arisleyda y la reintegración de Eva Montas en una celebración eucarística en la casa  Nuestra Señora de la Esperanza.

Muy agradecidas a la Trinidad, a la Virgen María y a Santa Cándida María continuamos rumbo a la  Congregación General XVIII.












Dejar espacio a la imprevisibilidad del Espiritu 

viernes, 21 de abril de 2017

Gracias Señor por enviarme...

Es mi segundo año de misión, y cada vez resulta más emocionante, cada momento que vivo, cada persona que conozco, cada niño que abrazo… me llena de gran alegría el poder compartir mi pequeñez con aquellos que más necesitan y que me entregan tanto desde el primer  momento en que comparto con ellos.

Mi experiencia de misión  en esta Semana Santa 2017 con las Hijas Jesús, esta vez acompañando a la comunidad  (Rosa la Piedra) en Elías Piñas,  me llenó de alegría y a la vez de sentimientos más grandes que yo, los cuales me saltaban y querían salir de mi. En ocasiones me asustaba de aquello tan extraño que ocurría en mi pecho. Era una sensación de frío y calor, de apretamiento y de paz, fue algo maravilloso que Dios me dio la gracia de sentir.

Cada día que pasaba en esa comunidad era una experiencia nueva y se volvía más interesante. El cariño, la entrega, la pasión con la cual ellos se brindaban y colaboraban me daba la fuerza de seguir cada día y recorrer  casi 4 horas de camino de ida y vuelta  hacia la casa, y al finalizar el  día me quedaba con esa gran satisfacción y deseo de volver.

Recuerdo que un día llegué a la casa de la encargada de la comunidad (Reyita), su esposo me flotó las piernas con mentol por el gran dolor que sentía..¡¡¡Dios! fue tan lindo ver su preocupación y entrega que me hicieron sentir como si estuviera en casa!!  Y fue entonces donde pude confirmar una vez más que amar es cuidar, es entrega, es dedicación, es darte desinteresadamente, así como Jesús se entregó  y amó. y es a eso que me siento llamada e invitada. 

Fueron tantos los momentos bellos que viví. Momentos que me hicieron reflexionar, sentir, desear… y me quedé con ésta canción que aún resuena en lo más profundo de mí: "Para que mi amor no sea un sentimiento, tan solo un deslumbramiento pasajero……. Quiero hundir más hondo mi raíz en ti y cimentar en solidez este mi afecto……. Más allá, de mis miedos más allá de mi inseguridad, quiero darte mi respuesta…." (En mi Getsemaní).

No me queda más que dar las gracias. Gracias a Dios por haberme permitido vivir esta experiencia,  gracias a las Hijas de Jesús por haberme dado la oportunidad,  gracias a cada uno de mis compañeros misioneros y de manera muy especial, gracias a la comunidad de Elías Piña por haberme acogido con tanto amor, gracias. Dianny Adon 












sábado, 10 de septiembre de 2016

KENIA ¡VE YO TE ENVIO!

El pasado Sábado 3  de este mes, con mucha alegría, nos reunimos, en Santiago, en la Capilla de la casa Nuestra Señora de la Esperanza,   para rezar junt@s con Kenia en su nuevo envío a la comunidad de Cuba, dando gracias a Dios por su "SI", alegre, generoso, disponible y fiel a la llamada del Padre.