miércoles, 19 de agosto de 2020

SANTA CANDIDA TIENE PALABRAS...
























Todos estos mensajes nos envió la Madre Cándida en su fiesta a través de nuestras hermanas y laicos.

OlivaLa Madre Cándida nos dice que caminemos cerca de los laicos y seamos estímulo, esperanza, animo y valoración.
Claribel: Nos invita a mantener viva la ilusión y la pasión por la VIDA.  Que seamos mujeres audaces, que recordemos nuestras raíces y eso nos impulsa para responder a los desafíos del presente y del futuro.
Estar en actitud atenta a escuchar lo que los demás tienen que decirnos.
Guisa: "Fe, fe, fe viva y constante"
Confianza, comprensión, coherencia, servicio centrado en Jesús. En pandemia con miedo, dolor pero manteniendo la fe.
Madelyn:  A las más jóvenes, la Madre Cándida les dice que abracen su cruz, que representa su humanidad y fragilidad. Si de verdad quieren seguir de cerca a Jesús estén confiadas en Dios Padre.
Isabel: En la Pandemia aprovechar la oportunidad de detalles de cada día con las H.H. de la casa y los de fuera de manera virtual, así serán más hermanas. Fomentar la esperanza y solidaridad según el querer de Dios.
P. Miguel, párroco de Elías Piña nos dice como mensaje de la Madre Cándida a:  Sigan con mucho entusiasmo y amor el carisma. Sirvan a su Iglesia, a los demás y los más pobres y necesitados. Sean luz en nuestro mundo e Iglesia.
Wilma, administradora del Obispado de San Juan de la Magüana :  Gracias por dar su vida y entregarse. Por contribuir al  desarrollo y calidad de vida de tantas personas.
Héctor, encargado del departamento de Educación en el Obispado de San Juan:  Me siento orgulloso por colaborar en las comunidades y proyectos de enseñanzas de las hermanas en la construcción del Reino de Dios. Sigan adelante.
Maria Blanca: La Madre Cándida nos ánima:  A hacer vida con ilusión el Carisma, allá donde les envíen.
A Los Laicos  también a los laicos le envía su mensaje:  Acompañen de cerca y valoren su ser laicos. Sean ánimo, estímulo, esperanza...
A las jóvenes Abracen la cruz de su humanidad y fragilidad.
Confiadas en Dios Padre, en su seguimiento.
A todas las hermanas Hagan vida el Carisma con ilusión en el envío, centradas en Jesús, con entusiasmo,amor, entrega, audacia, pasión por la vida. Recuerden nuestras raíces para responder a los desafíos de hoy.

Que todos estos deseos se hagan realidad en cada una de las hermanas y de los laicos de la Familia Madre Cándida


domingo, 31 de mayo de 2020

SOPLA SEÑOR TE LO PIDO...





SOPLA SEÑOR SOPLA FUERTE

Sopla Señor te lo pido,

quédate esta noche en mi alma
pues sólo tu amor y abrigo,
me dará consuelo y calma.
"EN  TODO DEBEMOS VER LA MANO DE DIOS"


miércoles, 13 de mayo de 2020

A MI GENTE



A ustedes mi gente bella
le queremos invitar
a vivir la cuarentena
como un momento especial
que la vida nos regala
para recapacitar.

La parte más importante
de estos momentos en casa
es compartir la rutina
que el tiempo nos arrebata
simplemente disfrutando
y haciendo cosas sensatas.

A los padres de familia
                                yo quiero felicitar
porque han vivido este tiempo
como maestros en el hogar
realizando con sus hijos
cada tarea escolar
viéndose comprometidos
 a el año escolar salvar.

 A ti incansable maestro
 figura tan ejemplar
te desvela día a día
para tus alumnos ayudar
a que sigan adelante                                
y este año culminar.

Agradecidos de Dios
todos debemos vivir
que nos da este momento
 de en familia compartir
acogiéndonos en el abrazo
que anhelamos recibir.

Si miramos positivos
todo lo que nos ocurre
veremos ahí a Jesús
que con su manto nos cubre.

Autora: Flor de Oro Zapata.
Coordinadora de la Escuela Primaria Ntra. Sra. de las Mercedes

ESPERANZA EN MEDIO DE LA PANDEMIA



No hay dudas de que estamos viviendo una situación única, extraña y novedosa, pero cada uno puede transformar en una oportunidad positiva este aislamiento. Nuestro gran desafío como familia creyente es convertirla en tiempo de gracia y en tiempo de salvación. Es entender que hemos entrado y estamos en un tiempo favorable, que nos puede ayudar a rescatar valores olvidados. Sin duda, que la adecuada vivencia de esta realidad nos hace ver como florecen las reflexiones, actitudes, valores y comportamientos más valiosos del ser humano. Estamos acostumbrados a un modo de funcionar donde el dinamismo, la rapidez y la urgencia toman el protagonismo y afectan todas las dimensiones de nuestra vida.

Descansar y despertar de un modo diverso nos permite una mayor interiorización de la vida y de lo que sucede en ella y a vivirla como tiempo propicio. Quizás era necesaria esta pandemia en tiempos de cuaresma, tiempos sagrados para un cristiano, para tomar conciencia de que no podemos sacar a Dios de nuestros hogares. Nos dimos cuenta de que en realidad había que sacar el pie del acelerador, bajar tensiones, controlar la ansiedad y entrar en el silencio.

A pesar de todo lo ocurrido hemos podido vivir nuestra cuaresma, buscamos un sitio adecuado, que nos sirviera de santuario para orar juntos, en verdad que nos gozamos esta Semana Santa, quizás de un modo diferente, sentarnos y participar de la Eucaristía de forma espiritualmente, pero nos dimos cuenta que si se puede vivir en gracia.


A pesar de esta crisis o aislamiento social nuestra familia se siente más segura y cada día nos acercamos más al Resucitado. Podemos compartir juntos la comida, y también sacamos tiempos para divertirnos y ver una película, nos sentimos como un crucero en casa, donde visitamos todos los espacios y ayudamos en lo necesario. Pienso que cada ser humano tiene un instinto natural de supervivencia que se activa en momentos como los que estamos viviendo y de una u otra forma nos protegemos. Eso no es malo hacerlo. Pero es mejor cuando recordamos que también tenemos un Alma y hay que cuidarla. La verdad es que esta pandemia ha venido a unificar las familias y nos ha dado la oportunidad de ponernos en contacto con algunos familiares no muy cercanos y que no teníamos comunicación. Además, ver las necesidades del prójimo supliendo las de más prioridad. Por tanto, esas son las cosas positivas que hemos experimentado durante este tiempo de aislamiento.

Ciertamente, bien vivida esta emergencia nos lleva a caer en la cuenta y tomar conciencia de limitaciones importantes que hay que superar: el miedo, la preocupación obsesiva por uno mismo, el olvido de los vulnerables que son los que más sufren. Es entender esta estupenda oportunidad para centrarse en lo esencial, cuidar las relaciones importantes de todos nosotros a las que no hemos dedicado ni tiempo ni atención; una buena ocasión para alimentar vínculos descuidados; oportunidad para ocuparnos más y mejor de nosotros mismos, para dedicarle a Dios más tiempo, hasta espacio para aumentar el cuidado de la madre tierra, nuestra casa común. 

El covid-19 me recuerda que soy vulnerable y ha modificado mi agenda, el ritmo de vida, mi empleo, las muchas actividades y tareas. Es una realidad que se impone de manera imprevista y no resulta para nada fácil gestionarla. Pero también, esta enfermedad ha unido más a mi familia, mis compañeros de trabajo, hasta nuestros estudiantes. Por lo tanto, de mi depende hacer de esta pandemia una oportunidad y de cómo aprendo a compartir con el prójimo de lo mucho o poco que he recibido. 

Luz Mercedes Fernández de Filpo
Psicóloga-Orientadora
Escuela Laboral Ntra. Sra. de las Mercedes

lunes, 11 de mayo de 2020

UN DÍA A LA VEZ

Es increíble como el mundo nos ha obligado, si, obligado, sin pedir permiso, a hacer una pausa, un momento de respiro, un alivio.

Nosotros inmersos  un una rutina al vuelo, inmersos en nuestras vidas para "vivir". Como yo, que me detenía solo los fines de semana, o como muchos, esperaba el viernes para "descansar".

La misma situación en diferente hogares del mundo. Una rutina incansablemente desgastada, detenida sólo al vacacionar.

Dios nos permite cada día un acercamiento infinito hacia Él. Infinito , porque todo cuanto vemos y tocamos, ahí está Él, puro, sin más. Nos dice el gran amor que el tiene para con nosotros.

Esta cuaresma, completamente dedicada en casa, en familia, en virtud de prisioneros, pero de nuestra "mente", nos lleva al siguiente nivel de reflexión. Sin ruidos, sin rutina, sin prisa. Solo nosotros.

Ha sido una experiencia en pareja. En nuestro caso, que somos "caseros", lo que significa que amamos estar en casa. Esta pandemia ha tenido un sentido de compresión diaria. Conocer nuestras prioridades, entender lo que estaba pasando, hacer nueva rutina (y no morir en el intento), reconocer y respetar roles en la casa, y empatizar a cada segundo.

Todos vivimos las crisis de diferentes maneras, hemos aprendido a asumir el cambio como algo independiente aún en la pareja. Entendiendo cambios de humor y reconocer los factores externos que lo causan.

Nos hemos sentido bendecidos porque durante esta cuarentena, hemos podido trabajar desde casa. Hemos podido conectar nuestras vidas con el mundo exterior, lo que permite generar un sentimiento de dar y servir en tiempos de mucha tensión, angustia, tristeza y pánico. Pidiendo por aquellas familias que viven momentos difíciles cada día.

De manera personal, decidimos hacer una lista de lo que hemos aprendido en esta cuaresma confinada. Y ahora nos repetimos siempre: un día a la vez.

Prof. Mayra Francisco
Maestra de idiomas en el Politécnico Ntra. Sra. de las Mercedes

viernes, 8 de mayo de 2020

"YO ME QUEDO EN CASA"

Monserrat en su hermoso dibujo nos invita a quedarnos en casa y compartir más en familia, como la mejor  medida de cuidarnos contra la pandemia que estamos viviendo. Gracias por compartirnos este regalo hermoso.

Monserrat Fernández es del 2do nivel de Primaria
Politécnico Nuestra Señora de las Mercedes