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sábado, 23 de noviembre de 2013

Centro ZANMI, del Servicio Jesuita a Migrantes y Refugiados.

Centro ZANMI, del Servicio Jesuita a Migrantes y Refugiados.

 Después de casi dos años conociendo y acompañando a los haitianos que llegan a Belo Horizonte, el día 15 noviembre abrimos oficialmente las puertas del Centro ZANMI, del Servicio Jesuita a Migrantes y Refugiados. Con la presencia de amigas y amigos que de distinta manera se han vinculado a este proyecto, presentamos un poco de nuestra historia, nuestro trabajo y el camino que tenemos por delante.

ZANMI, que significa AMIGOS en kreyol, refleja nuestra experiencia, expone un método y define nuestro programa.

ZANMI, dice que fuimos sorprendidos por el encuentro y declara que es esa experiencia lo que ordena todo lo demás. Desde el comienzo, y progresivamente, quienes nos involucramos en este proyecto nos fuimos implicando en un alegre camino de amistad, reconocimiento y colaboración.

Al mismo tiempo, descubrimos en ZANMI un método. Actualmente promovemos y participamos de redes a nivel local, nacional e internacional, con distintas entidades públicas y privadas. Formamos equipos de trabajo según las diversas áreas que debemos atender: Social, Lengua e Inculturación; Investigación e Incidencia; y Voluntarios. Sabemos que el modo de realizar nuestro trabajo, expone lo que deseamos.

En este sentido ZANMI también es nuestro programa. Sabemos que nuestra existencia se debe a una carencia que podemos contribuir a corregir. Queremos promover una sociedad con mayor conciencia de la dignidad humana, donde la diversidad es una riqueza y el reconocimiento una disposición fundamental de las personas que se expresa en la garantía de los derechos fundamentales, sea cual sea el origen geográfico de las personas.

                                                  
                                                                                                                            Equipo Centro Zanmi
 




domingo, 25 de agosto de 2013

Empieza un nuevo caminar… por fin en la Frontera!!

Las Hijas de Jesús de esta región del Caribe y de toda la Provincia Brasil - Caribe, sentimos un gran gozo y gratitud al Señor, pues nos ha permitido hacer realidad un deseo de muchas y muchos: Ir a la frontera con Haití. 

Hoy, 25 de agosto, es el día señalado para dar inicio a esta experiencia.  Hace unas horas, hemos despedido a las hermanas Isabel Pomares y Yomarys Tolentino, enviadas a llevar a cabo esta anhelada misión. Aunque con ellas vamos todas, María Blanca del Barrio y Miguelina Bisonó, las acompañan en la mudanza y apertura.  No podemos expresar en estas líneas las emociones que todas sentimos en este momento, desbordan la alegría, entusiasmo, ilusión… y en el corazón la experiencia de la Madre Cándida en el inicio, pocas y con poco, pero llenas de Dios y mucha pasión para colaborar con su Misión.

Para quienes no conocen la historia, Elías Piña es una de las provincias más pobres del país. Llevamos casi una década teniendo misión de Semana Santa, campamento de verano, voluntariado FASFI en el Valle, un paraje muy castigado por la pobreza, en especial la educacional.  Todos-as los que hemos pasado por allí, hemos regresado con el deseo de quedarnos para echar una mano. Nadie ha podido pasar y quedar indiferente, el deseo de ensanchar la tienda, los brazos y el corazón ha sido una moción persistente.  Por eso, sostener esta tarea es una verdadera alegría y un gran compromiso. 

Dicha presencia es una extensión apostólica, en la que las hermanas enviadas siguen perteneciendo a sus respectivas comunidades, la tercera y-o cuarta persona que la integren seremos hermanas, laicos-as, religiosas de otras Congregaciones, que vayan de modo temporal. 

En un primer momento, en diálogo con el Obispo José Grullón, las hermanas acopañarán el campo educativo de las comunidades del Valle, La Laguna, Plan Café y Rosa la Piedra; tanto la alfabetización de los adultos como la de los niños.  Las demandas son muchas, pero poco a poco se irá caminando en colaboración con otros y otras. ¡Se aceptan voluntarios-as!!  ¿Quién se apunta?

Comunidad María de la  Lucha, Guachupita



LAS COMUNIDADES DE SANTIAGO... ENVÍAN A YOMARIS

 

miércoles, 5 de junio de 2013

Misión Inter-congregacional

 Las Nuevas Generaciones de la vida Religiosa Dominicana, buscando poner   nuestra mirada  donde Dios puso su tienda, nos desplazamos  a  la frontera. Desde el jueves 30 de mayo, hasta el 2 de Junio estuvimos en tierra sagrada, donde sentimos la invitación de Dios a descalzarnos; al tocar la vida amenazada de tantas hermanas-os  nuestros. Fuimos acogidos en el ITESIL (Instituto Tecnológico San Ignacio de Loyola, en Dajabón.

Dios nos invitó a aproximarnos a suelos gastados por las injusticias, tierras secas de tanto sufrir; en esta tierra, en personas concretas, en organizaciones, en la vida Religiosa inserta en aquel pedazo de mundo, está Dios, consolando y potenciando la vida, creando y recreando lazos de hermandad y fraternidad entre dos pueblos que quieren caminar sin rivalidades históricas, reconociendo que cada uno tiene su identidad y  su riqueza: en su cultura, en su gente, en su alegría…

 La dinámica que nos orientó en    esta profunda experiencia de encuentro con la realidad de contraste de la frontera fue;  un deseo profundo de  escuchar, contemplar y aprender.

Agradecemos a Dios  Padre la invitación a salir de nuestra tierra, para abrirnos a escuchar a Dios donde la vida clama.

Arisleida M. Rincón



Llegada a Dajabón

Foto Oficial de los Misioneros-as

Massiel FI y Arileida, enviadas a Juana Méndez  (Haiti)



Fransisca FI y Ariela, enviadas a Dajabón
Arisleida FI, enviada a Montecristi
En Montecristi con el P. Tony Ramos, haciendo visita .



sábado, 2 de marzo de 2013

Haití: desesperanza en los campamentos de supervivientes del terremoto

"Aquí tenemos todos los problemas del mundo", dice Joceline Vilsen, de brazos cruzados frente a su precaria carpa rodeada de escombros y basura, resumiendo el horror que significa vivir en Jean-Marie Vincent, el mayor campo de desplazados de la capital de Haití, que acoge a 26.000 personas, tres años después del terremoto.
Con la mirada perdida, responde que "no" a la pregunta de si ha comido hoy. "Es difícil conseguir la comida diariamente; cuando no tenemos qué comer, nos quedamos de brazos cruzados", admite resignada, descalza, junto a su hija de un año que juega distraída en el polvo.
Las cerca de 8.000 familias que viven en el gigantesco campamento llegaron aquí tras el terremoto que el 12 de enero de 2010 acabó con la vida de más de 220.000 personas y dejó a 2,3 millones sin abrigo.
Tres años después, 347.000 personas viven todavía en unos 450 campos de desplazados, según un reciente censo de la ONG CCCM (Camp Coordination and Camp Management).
El campamento Jean Marie Vincent es un infierno de calor, polvo, escombros y olor a cloaca donde se agolpan miles de carpas, construidas con palos y pedazos de bolsas, muchas alrededor de las carcazas de aviones y helicópteros de lo que fue una base aérea, situada en el centro de la ciudad.

jueves, 7 de febrero de 2013

Programa binacional crea buenas expectativas para RD y Haití

Los ordenadores para los Fondos Europeos de Desarrollo de Haití y la República Dominicana, así como la embajadora de la Unión Europea en el país, confiaron hoy en que la inversión en distintas áreas, de unos 47.5 millones de euros provenientes de la cooperación, contribuirá a mejorar la economía de ambos países.
Este programa de cooperación bilateral, que envuelve la suma antes referida, tendrá una duración de 72 meses. Del total, unos 18.5 millones serán invertidos en el sistema aduanero de los dos países, para mejorar su funcionamiento.
Otros reglones en los que se realizará una amplia inversión son el comercio con 8.5 millones de euros y medioambiente, que dispondrá de una partida superior a los 5 millones de euros.

martes, 5 de febrero de 2013

HAITIANOS protestan por el COBRO para la entrega de documentos

Cientos de haitianos protestan este martes en Juana Méndez, al otro lado de la frontera de República Dominicana con Haití, en demanda de que el gobierno de su país deje sin efecto el cobro de 2,500 pesos para entregarles los pasaportes y visados que le había prometido a 900 de esos extranjeros.
Los haitianos, que el pasado mes de enero protestaron junto al sacerdote Regino Martínez, sobre el puente fronterizo, dijeron que el acuerdo entre el gobierno haitiano contemplaba la entrega gratis de pasaportes y actas de nacimientos, mientras que los visados serían a mitad de precio.
Sin embargo, se quejan porque hasta la fecha las autoridades no han cumplido con lo acordado.
A pesar de que los manifestantes incendiaron neumáticos, lanzaron piedras y escombros a las vías públicas, no han sido reprimidos por las autoridades de ese país.

lunes, 28 de enero de 2013

Un diputado afirma que el crecimiento del Azuei empuja a familias haitianas a las comunidades fronterizas

Unas 60 familias haitianas se han visto forzadas a cruzar a territorio dominicano debido al crecimiento sostenido del lago Azuei, que pone en peligro, además, las comunidades que quedan en sus alrededores.
“No tienen sanitarios, sin agua potable. A veces tienen que comprar el agua a dominicanos y, en el peor de los casos, se toman el agua del mismo lago”, afirmó el diputado del Partido de Liberación Dominicana por Bahoruco, Rafael Méndez.
Méndez habló sobre el tema al concluir un recorrido por el poblado Las 40, del municipio Jimaní, perteneciente a la provincia Independencia.

viernes, 18 de enero de 2013

Regino Martínez denuncia complicidad de los militares dominicanos en el ingreso de haitianos

El jesuita Regino Martínez denunció el pasado lunes que el país se encuentra "lleno" de haitianos indocumentados por la supuesta complicidad de muchos militares responsables de establecer los controles en la zona fronteriza entre ambos países.
"Las personas que viven en las comunidades receptoras de esta gran inmigración de haitianos indocumentados dicen que están saturadas y que no aguantan más inmigrantes", dijo Regino Martínez, quien coordina la organización no gubernamental Solidaridad Fronteriza y el Servicio Jesuita para los Migrantes Refugiados en Dajabón.
"En Dajabón hay casas y otros lugares que se dedican a esconder haitianos para luego transportarlos a Santiago y otras ciudades del norte, todo el mundo sabe que eso existe, pero los militares no hacen nada para desmantelarlos", indicó.

sábado, 12 de enero de 2013

Haití, tres años de pasos lentos


Aquel 12 de enero de 2010 muchos pensaron que había llegado el fin del mundo. Durante unos segundos imperó la oscuridad. Coinciden los supervivientes en destacar que después simplemente apareció el infierno. Polvo, gritos, sangre, heridos y cadáveres por todas partes. Con el paso de los días, la destrucción de un país quedó resumida en cifras. Aquí, sólo una muestra de ellas: cerca de 300.000 fallecidos, casi el mismo número de heridos y un millón y medio de personas sin hogar.
Tres años después, los números continúan siendo poco alentadores, aunque ya no se hable de víctimas mortales. Al país sólo ha llegado el 56% de la ayuda prometida por la comunidad internacional (unos 3.600 millones de euros). Más de 355.000 personas continúan viviendo en campamentos de desplazados en condiciones indignas. El 54% de la población se enfrenta a la pobreza extrema. Y aunque no todas estas miserias se cuajaron el día del seísmo -ya llovía sobre mojado en el país más pobre de América- sí se vino abajo la infraestructura que hubiera permitido dar un paso hacia delante.
Con la idea de levantar un país que en realidad nunca estuvo de pie, la reconstrucción se convirtió en el objetivo principal de todos. Para las Misiones Salesianas en Haití, como para otras muchas congregaciones y organizaciones que llevaban años trabajando en el país, el terremoto "se convirtió en un punto de inflexión que marcó un nuevo comienzo", explica el padre Lephene en el documental 'Haití, el despertar'. Todos los esfuerzos debían canalizarse desde ese momento a la reconstrucción. "Ahora hay que aprovechar no sólo para reconstruir paredes sino también la mentalidad del haitiano, la persona", subraya Lephene.