miércoles, 23 de abril de 2014

Carta del Obispo Emérito de PEMBA

Acabo de receber a comunicação do imprevisto falecimento da nossa querida Irmã Miriam. É me muito difícil exprimir os meus sentimentos de surpresa, perplexidade e profunda mágoa ao tomar conhecimento desta triste notícia. Não consigo compreender e me é deveras difícil crer como uma pessoa como a Irmã Miriam, cheia de vitalidade, exuberância e alegria contagiosas possa se apagar repentinamente e desaparecer definitivamente do nosso convívio.
Conservo na memória e no fundo do meu coração gratas lembranças da sua pessoa e do seu tão especial modo de ser: a sua espontânea bondade, o seu amor e dedicação pela Igreja que está em Pemba, mas sobretudo lembro-me da sua solicitude e do seu carinho para com as crianças, as quais ensinava muitas coisas, preparando-as deste modo para o amanhã.
Quantas vezes, passando eu por Metoro, a Irmã Miriam não me deixava ir sem me levar a visitar as crianças da sua escolinha que ela tanto amava e sem que elas cantassem ou recitassem para mim um canto ou algo que tinham aprendido. Era de facto uma grande mulher de Deus, uma religiosa de grande afeto.
Por Dom Ernesto Maguengue
Obispo Emérito de Pemba

Carta de despedida a MIRIAM FONSECA FI, por Pilar de la Puerta FI


Olá Miriam, como tu estás? O que foi? O que aconteceu?
Segunda-feira de Páscoa, de madrugada, como as discípulas de Jesus que foram no primeiro dia da semana embalsamar o corpo de Jesus e se encontraram com Ele ressuscitado, assim tu, no primeiro dia na nossa semana após a Páscoa de Jesus, como à Miriam de Magdala, Jesus se te apareceu vivo e, quando tu fostes Lhe abraçar, desta vez Ele não te disse como tantas outras: “não me toques, vai comunicar aos meus e teus irmãos”… Não. Desta vez Ele te disse: “Vem serva boa e fiel, entra na glória do Teu Senhor que Eu te tenho preparado” e tu te deixastes abraçar d’Ele…
Por Pilar de la Puerta FI

martes, 22 de abril de 2014

FASFI: La Pascua de nuestra Hermana Miriam Fonseca

Amanecer en METORO. Parece noche, pero es el comienzo del Alba. Nos aflige el dolor, necesitamos  tiempo para lo imprevisto. Para acoger el Misterio. Y la muerte de Miriam no entraba en nuestros planes.
La Pascua de nuestra hermana Miriam es la Pascua de la Comunidad de Metoro. Es la Pascua de la Misión. Es la Pascua de todo el Cuerpo de la Congregación Hijas de Jesús y de algún modo es la Pascua de FASFI.
Y muere, pasa a la VIDA, en este tiempo de Pascua. Su cotidiano  era Pascua.
Quién la ha visto en su comunidad, en la “Escueliña”, entre las mujeres, “testigo” y acompañante en la resolución de sus problemas, por el Pueblo… dando vida, su vida.

FELIZ PASCUA!

domingo, 20 de abril de 2014

EL AMOR, FUNDAMENTO DE NUESTRAS VIDAS.

Como cada año, el Equipo de Pastoral de la Escuela San Martín de Porres organizó el Retiro de cuaresma para el personal del Centro. nos encontramos en el Centro Belarmino y, guiados magistralmente por Ramón Emilio Jáquez, vivimos una experiencia extraordinaria reflexionando sobre el Amor como Fundamento de Nuestras Vidas. 

Quiero compartir con ustedes la reflexión personal de una de mis compañeras, la Prof. Rosa María Tavárez, quien nos muestra paso a paso los diferentes momentos del retiro.

MIS DESEOS PROFUNDOS
Lo primero que me propuse fue llegar a este retiro con mi corazón abierto para recibir el conocimiento y para permitir que Dios entrara en mi. Quiero, pretendo en este día tener una experiencia personal de amor. Quiero poder mantener la sintonía con Jesús, escuchar a otros pero no oír, ver pero no mirar lo que me rodea. En esta mañana quiero escucharte a Ti, Señor, poder salir de aquí con más convicción de alabarte, servirte y  reverenciar Tu nombre.

El moderador nos dio unas preguntas que me tienen pensando mucho. Es más, hasta miedo tengo: ¿Qué fundamenta mi vida? ¿Para qué estoy aquí? ¿Cómo puedo alabar a Dios? ¿He recibido la suficiente información?

Quiero encontrar respuestas... ¿Cómo puedo alabarte, Dios? perderé el miedo y repetiré Tu nombre siempre.

Me puse a pensar qué fundamenta mi vida y meditando llegué a algunas conclusiones:
a) el amor a Dios y la completa convicción de que me ama sin importarle mis debilidades.
b) Lo que puedo sentir internamente ante mis seres más cercanos, lo que siento bonito por mis alumnos.
c) Lo que me nace hacer, decir, pensar en los últimos tiempos a veces me produce angustia porque quiero cambiar más, estar más cerca de Dios, entender, creer siempre: voy en este proceso...

ME PREGUNTO
El conocimiento de Dios, ¿de dónde nace? ¿a todos nos llega igual? ¿qué puedo hacer? ¿a quién recurrir?

ME CUESTIONO
¿Qué estoy haciendo en mi práctica diaria, estoy hablando de Dios a mis alumnos desde el corazón?

CONFIESO
Que quiero estar en el proyecto de Dios porque me quiero salvar y que Dios salve a mis familiares. Quiero discernir, llegar de lo bueno a lo más bueno. Señor, ayúdame, muéstrame mi misión, que yo pueda reconocerla y adoptar un compromiso con ella.
Este fue otro momento a solas, donde pude sentir mi corazón, los latidos de éste, mi respiración, la máquina que soy pero con algo dentro (mi alma). Soy afortunada!! Tú me amas con todo tu corazón y con todas tus fuerzas; Te has convertido en el fundamento de mi vida, Te siento dentro de mi...

MATEO 3,13-17 "Se abrieron los cielos, espíritu de Dios. Este es mi Hijo amado, en El me complazco."
He sentido yo esa presencia de Dios en mi vida. He tenido muchos momentos que me han dado la certeza de que Dios es mi Padre, que me escucha, que siempre me acompaña. Con Dios todo lo puedo, El es mi medicina, mi sosiego.
Jesús me acompaña, me posibilita la vida; sin el sólo tendria cosas materiales, pasajeras. Cristo Jesús... me llena, me satisface. Está en mí, soy su hija a imagen y semejanza.  Señor, ten piedad de mi. Estoy en la búsqueda del amor de Dios. Quiero compartir la bondad, la solidaridad, el amor...

QUE PUEDO HACER ANTE TANTO AMOR RECIBIDO?
Pido perdón. Dame conocimiento interno de Ti, lo quiero, lo necesito, es maravilloso tenerlo, ¡Qué suerte es poder sentirlo! Hacer lo que Dios quiere que haga.

¿Qué puedo hacer por Cristo? Alabarlo, sentir su poder. D.arle gloria y honra a su nombre, darle gracias
Descubrir nuevas formas de agradar a Dios. PERDER EL MIEDO Y ATREVERME A DECLARAR FRENTE A TODOS  QUE SOY HIJA DE DIOS Y COMPORTARME CADA MOMENTO COMO DIOS LO HARIA.
Sentir el fuego del amor de Dios y proyectarlo, compartirlo.
Amar a los demás como Cristo me ama.

Lo más importante de este retiro es poder ver, sentir la posibilidad de reconocer el amor profundo de Dios y reconocer que tengo una misión: ser partícipe de lo que Dios quiere: LA RESURRECCION, para construir el Reino.
ROSA MARIA Y YO

NUESTRO GUIA DEL DIA,  RAMON EMILIO JAQUEZ

¡FELIZ PASCUA!

"¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado" (Lc 24, 5-6)

"La Buena Nueva no es sólo una palabra, sino testimonio de amor gratuito y fiel"

Mensaje del Papa Francisco 

 Queridos hermanos y hermanas, Feliz y santa Pascua.
El anuncio del ángel a las mujeres resuena en la Iglesia esparcida por todo el mundo: «Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí. Ha resucitado... Venid a ver el sitio donde lo pusieron».

Esta es la culminación del Evangelio, es la Buena Noticia por excelencia: Jesús, el crucificado, ha resucitado. Este acontecimiento es la base de nuestra fe y de nuestra esperanza: si Cristo no hubiera resucitado, el cristianismo perdería su valor; toda la misión de la Iglesia se quedaría sin brío, pues desde aquí ha comenzado y desde aquí reemprende siempre de nuevo. El mensaje que los cristianos llevan al mundo es este: Jesús, el Amor encarnado, murió en la cruz por nuestros pecados, pero Dios Padre lo resucitó y lo ha constituido Señor de la vida y de la muerte. En Jesús, el Amor ha vencido al odio, la misericordia al pecado, el bien al mal, la verdad a la mentira, la vida a la muerte.

Por esto decimos a todos: «Venid y veréis». En toda situación humana, marcada por la fragilidad, el pecado y la muerte, la Buena Nueva no es sólo una palabra, sino un testimonio de amor gratuito y fiel: es un salir de sí mismo para ir al encuentro del otro, estar al lado de los heridos por la vida, compartir con quien carece de lo necesario, permanecer junto al enfermo, al anciano, al excluido... «Venid y veréis»: El amor es más fuerte, el amor da vida, el amor hace florecer la esperanza en el desierto.
Con esta gozosa certeza, nos dirigimos hoy a ti, Señor resucitado.

Ayúdanos a buscarte para que todos podamos encontrarte, saber que tenemos un Padre y no nos sentimos huérfanos; que podemos amarte y adorarte. Ayúdanos a derrotar el flagelo del hambre, agravada por los conflictos y los inmensos derroches de los que a menudo somos cómplices.

Haz nos disponibles para proteger a los indefensos, especialmente a los niños, a las mujeres y a los ancianos, a veces sometidos a la explotación y al abandono. Haz que podamos curar a los hermanos afectados por la epidemia de Ébola en Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia, y a aquellos que padecen tantas otras enfermedades, que también se difunden a causa de la incuria y de la extrema pobreza.

Consuela a todos los que hoy no pueden celebrar la Pascua con sus seres queridos, por haber sido injustamente arrancados de su afecto, como tantas personas, sacerdotes y laicos, secuestradas en diferentes partes del mundo. Conforta a quienes han dejado su propia tierra para emigrar a lugares donde poder esperar en un futuro mejor, vivir su vida con dignidad y, muchas veces, profesar libremente su fe.

Te rogamos, Jesús glorioso, que cesen todas las guerras, toda hostilidad pequeña o grande, antigua o reciente. Te pedimos por Siria: la amada Siria, que cuantos sufren las consecuencias del conflicto puedan recibir la ayuda humanitaria necesaria; que las partes en causa dejen de usar la fuerza para sembrar muerte, sobre todo entre la población inerme, y tengan la audacia de negociar la paz, tan anhelada desde hace tanto tiempo.

Jesús glorioso, te rogamos que consueles a las víctimas de la violencia fratricida en Irak y sostengas las esperanzas que suscitan la reanudación de las negociaciones entre israelíes y palestinos.
Te invocamos para que se ponga fin a los enfrentamientos en la República Centroafricana, se detengan los atroces ataques terroristas en algunas partes de Nigeria y la violencia en Sudán del Sur. Y te pedimos por Venezuela, para que los ánimos se encaminen hacia la reconciliación y la concordia fraterna.

Que port u resurrección, que este año celebramos junto con las iglesias que siguen el calendario juliano, te pedimos que ilumines e inspires iniciativas de paz los esfuerzos en Ucrania, para que todas las partes implicadas, apoyadas por la Comunidad internacional, lleven a cabo todo esfuerzo para impedir la violencia y construir, con un espíritu de unidad y diálogo, el futuro del País. Que como hermanos puedan hoy cantar Xphctoc Boc9pec.

Te rogamos, Señor, por todos los pueblos de la Tierra: Tú, que has vencido a la muerte, concédenos tu vida, danos tu paz. "Christus surrexit, venite et videte!" Queridos hermanos y hermanas, feliz Pascua.
Tras la bendición, el Santo Padre ha añadido:

Renuevo mi felicitación pascual a todos los que, llegados desde todas las partes del mundo, os habéis reunido en esta Plaza. Hago extensiva esta felicitación pascual a cuantos se unen a nosotros a través de los medios de comunicación social. Llevad a vuestras familias y a vuestras comunidades la alegre noticia de que Cristo nuestra paz y nuestra esperanza ha resucitado.

Gracias por vuestra presencia, por vuestra oración y por vuestro testimonio de fe. Un recuerdo particular y agradecido por el regalo de las bellísimas flores, que vienen de Holanda. Buena Pascua a todos.

 Publicado en Zenit

sábado, 19 de abril de 2014

GRACIAS!


María, la mujer del Sábado Santo



“…perseveraban en la oración con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, y de María, la madre de Jesús…

María, vaya vida la tuya. Cuando dijiste: “Hágase”, ¿pensabas en esto? Sospecho que no, aunque también sospecho que igualmente hubieses aceptado. No caben muchas palabras ante tu imagen esta semana: una madre rota, el dolor atravesado de ver a un hijo destrozado; y, sin embargo, seguir ahí, al pie de la cruz, esperando…

María es el prototipo de la mujer del sábado santo, capaz de esperar en la hora del silencio. Capaz de mantener la esperanza en ese tiempo intermedio, entre la noche oscura y el amanecer radiante… De María no nos constan grandes palabras ni discursos, ni elaboradas profecías. Sólo sabemos que estuvo ahí, siempre… Y así nos habla de algunas dimensiones vitales que hoy siguen siendo imprescindibles: la aceptación, la firmeza, el silencio fértil, la valentía, la aceptación (sin regodeo) de lo que la vida tiene de cruz, y la fe en la promesa de lo que aún ha de llegar.

¿En qué le he dicho yo a Dios: “Hágase”?
¿Qué tal ando yo de todo eso? ¿Firmeza? ¿Acogida? ¿Silencio fértil? ¿Valentía? ¿Cruz?
¿Qué espero?

 Publicado en vivir fi