martes, 15 de agosto de 2017

Encuentro Nacional de Personal de Servicio y de Apoyo

Con sorpresa  y agradecimiento hemos celebrado nuestro primer encuentro el pasado 4 de agosto.  Convocados por el equipo de animación  del carisma y la misión de nuestras  escuelas, nos  dirigimos al Politécnico La Inmaculada, de Cotuí,  el personal de los seis centros educativos de R. Dominicana. Éramos 110!  ¿qué les parece?


Todo nos ha  hablado de acogida, alegría de encontrarnos y admiración por toda la belleza del paisaje y el Politécnico La Inmaculada.
Después de la oración,   la presentación creativa y dinámica que nos invita a expresar en una frase la misión de los centros de la Madre Cándida: el mundo es pequeño para mis deseos, al fin del mundo iría yo; educar con amor, unión, alegría  y calidad; donde no hay sitio para los pobres...  Con Jesús y María evangelizamos...

Después de una breve pausa la hermana Iris González, miembros del equipo,  nos presentó el tema:  Mi misión en el mundo. Soy un mensaje para los demás porque tengo dones que ofrecer y los demás los necesitan.

Luego de un sabroso almuerzo, algunos pudieron  comprar productos de Candiver en la fábrica de CEFORMOMALI, y  en una  feria agrícola que había cerca del politécnico a buen precio.  La sorpresa del día fue el paseo a la presa Hatillo, una maravilla, lástima no llevar el traje de baño!

Y en la evaluación todo eran piropos de agradecimiento.
Gracias a todos y todas las que han contribuido en este primer encuentro. El  segundo será en Santo Domingo el primer viernes de agosto 2018 para entrar al curso escolar con alegría y unión como lo quería la Madre Cándida.
 











Isabel Pomares FI 

lunes, 14 de agosto de 2017

"SOY INSTRUMENTO DE DIOS"



Mi nombre es Darianny Cruz Salcedo, desde Santo Domingo vengo aquí a plasmar mi experiencia en el Campamento "Abriendo sendas sin fronteras".

Espero que les sea de su agrado y les motive a seguir adelante.

Pues, realmente soy una joven que a pesar de que tengo mucho talento me cuesta expresarme delante de las personas y más cuando la mayoría son totalmente desconocidas para mí. Pues uno de los talentos que llevo dentro es la comunicación y Dios en este campamento me invita a explotarlo sin nada
de vergüenza.
                       

Dios me ha asignado algo sumamente grande e importante para mí, pues él me demostró en este campamento que soy un instrumento suyo, que estoy para transmitir el mensaje de TODOS los conocimientos que voy adquiriendo en mi día a día. 


Dios me ha mostrado durante este campamento que nada, absolutamente nada es imposible y que puedo lograr todo lo que me proponga siempre y cuando sea en su nombre y lo tenga presente en cada paso que doy. Una de las noches de campamento, él me utilizó para ser esa persona que lleve el mensaje hacia la comunidad de Villa Tapia, Los limones, y comparta lo maravilloso que ha sido Dios con cada uno de los campistas de la 1A. 

En cuanto al compañerismo me ha regalado tantos hermanos, los cuales en tan solo cuatro días lograron marcar mi corazón y quedar en mi para siempre.

Gracias por tomar unos minutos de su tiempo para leer sobre mi experiencia, de la misma forma les invito a expresar a través de este medio lo que sienten.

Gente que busca el amor verdadero

Resonancias de un corazón: Rosanny Martínez nos cuenta su experiencia como guía en los campamentos Abriendo Sendas sin Fronteras


Dios  me  permitió  vivir cada una de  las  etapas  del Campamento Abriendo Sendas Sin Fronteras en los años correspondientes, culminando así con la tercera  en  el 2015.  Cada experiencia  es  única  y verdaderamente  ninguna se parece  a  la  otra aunque si sean  consecuentes.



Este  año  tuve  la  gran  oportunidad  de  pertenecer  al equipo de guías que iba a acompañar a los chicos de primera etapa.

Después  de un largo recorrido de dudas, cuestionantes e inseguridades,... estar en  aquel  lugar con esos jóvenes, me hizo recordar mi  razón  de  ser, el punto  de partida de  mi felicidad.

No  existen  palabras  con  suficiente  valor  denotativo que pueda emplear  para  describir  con  exactitud  todo lo que sentí  en  esta ocasión,  pero  haciendo  un esfuerzo,  nunca  mi ser  se  había  sentido tan completo como  allí.

Pude darme cuenta de que existe  en  mí el deseo  de amar  y servir, de ayudar a los jóvenes como yo, a dejarse encontrar y encontrarse. 


Percibir como una vida de la mano de Jesús adquiere todo el sentido que desde siempre hemos estado buscando pero sobre todo como Él existe en lo mas mínimo de las cosas; como siempre ha estado con nosotros en cada momento de tristeza y alegría y como ha estado reflejado  en aquella persona que nos brinda su ayuda para aceptar esa parte de nuestra historia que tanto nos cuesta. 

Muchas  veces  lo  que nos hace falta es sentirnos  útil, y verdaderamente en esos cuatro días,  así me sentí. La felicidad que arropaba  mi ser cada momento en el que estaba reunida con mi grupo de chicos, con el equipo de guías y con todos los jóvenes de la etapa, por más que intente describirla, no podría. 

Sentir la simple manifestación de aprecio por medio de un abrazo o un voto de confianza no tiene el precio. Solo Dios y yo conocemos lo que sentía cada mañana al sentirme allí, parte de una nueva familia que por más cosas que vengan, no olvidaré ni renunciaré. 

No  volvamos “Abriendo Sendas Sin Fronteras” el simple campamento que con ansias esperamos llegue todos los años, solo con el fin de reunirnos con aquellas amistades que en el creamos, permitamos que Abriendo Sendas Sin Fronteras sea un estilo de vida que nosotros, los elegidos tenemos la oportunidad de llevar. Que sea un medio de descubrir  el llamado de Dios a colaborar con su reino en la tierra, un boleto vip a la felicidad, un buscar el amor verdadero en nosotros, un dejarnos llevar por su gracia. 

¡Jóvenes! que las máscaras no coincidan más en nuestro rostro, que nuestro objetivo principal  sea ahora, aceptar nuestra  historia  y descubrir que nuestro Dios, el  Dios de la vida  ha estado y siempre estará en ella. Es hora de empezar un nuevo caminar aceptando pues que somos muestra viva, constante y eterna de un Dios amoroso y que de paso este camino  les  permita  crecer tanto  espiritual  como personalmente  y  así  puedan abrir sendas  sin  fronteras.

Señor, danos el valor para dar nuestra vida, sin miedo,
por lo que de verdad merece la pena.
Danos un poco de tu locura para gastarnos
por los demás y encontrar así la vida verdadera.
Bendiciones!

martes, 8 de agosto de 2017

UN PASO MÁS EN EL VALLE…

El miércoles 2 de agosto iniciamos una nueva andadura en el valle : 30 mujeres y 7 hombres se incorporaron con entusiasmo al sistema de educación de las escuelas radiofónicas Santa María.


Este grupo de 36 personas  ha dado una respuesta a un deseo que veníamos trabajando con intensa   motivación y seguimiento que hoy se hace realidad .


 Poco a poco esta comunidad va cambiando , va superando sus miedos y se va valorando más como personas ,entendiendo que sin educación no hay progreso. Si ellas y ellos no se forman difícilmente podrán ayudar a sus hijos a salir de la pobreza , a tener una vida mejor y más digna. 



EL nuevo paso que ahora damos no es más que el comienzo de un largo camino en  el que necesitaremos realizar un gran esfuerzo y compromiso por parte de  las que las acompañamos y la comunidad misma para que  no se quede en una ilusión  ,llegue a hacerse realidad y los cambios que se vislumbran puedan verse materializados.
H. Miguelina Bisonó, FI y Puerto Fernández, Voluntaria FASFI

sábado, 8 de julio de 2017

"Entregarme por entero para seguir sus pasos"

En esta ocasion, Danilsa Polanco nos comparte su experiencia en la segunda etapa de los campamentos Abriendo sendas sin fronteras.  ¡Gracias, Danilsa!


"En la segunda etapa del campamento Abriendo Sendas Sin Fronteras me acompañó la idea de entregarme por entero a la voluntad de Dios para vivir una experiencia maravillosa.  


En esta ocasión tuve la oportunidad de soltar toda esa alegría que guardaba en mi interior con las diversas dinámicas realizadas y a la hora de compartir la reflexión personal y el simple hecho de estar allá, en Villa Tapia, formó parte de mi propósito de estar alegre.  Con todo lo vivido en esos cuatro días pude aprender a seguir el modo que Jesús tiene de tratar a los demás 'como un amigo a un amigo'."


Descubriendo su amor – Una joven guía ASSF nos abre el corazón

Madelyn Núñez fue campista de ASSF y hoy es guía en los campamentos ASSF (Abriendo sendas sin fronteras)  ¡Gracias por abrirnos el corazón!


"Desde que culminé mi tercera etapa hace un año, tenía claro que quería ser guía en alguna etapa de campamento, pues eso que me habían transmitido en los 3 años de proceso, quería compartirlo con otros jóvenes, para juntos seguir descubriendo el querer de Dios en nuestras vidas. 



Al llegar a esta segunda etapa, me encontré con un gran equipo, otros 15 guías dispuestos a Amar y Servir, unos 60 campistas intrigados por saber qué tratarían en esos 4 días que estaríamos juntos.  



En esos días vi cómo los jóvenes se dejaban tocar por el amor de Dios y, al irlo conociendo un poco más cada día, querer imitar su modo de vivir, un vivir con los sentimientos de Jesús, y esa forma tan peculiar en la que se da por entero. 



Fue una experiencia hermosa, pues a pesar de todo, se hizo un gran trabajo con los chicos, y me quedó claro una vez más que aún hay esperanza, que muchos jóvenes quieren darse a los demás y descubrir a eso que Jesús los invita, a descubrir su llamada. Y pues a mí me anima a seguir esa que él me ha hecho, a trabajar por su reino y dar amor a todos a mí alrededor, y sobre todo, seguirle."



Madelyn Núñez.                        

"Me ha elegido para que sea fiel seguidora de él..."

"Mi nombre es Michelle Cabrera y les hablaré sobre mi experiencia de la 2da etapa de Abriendo sendas sin fronteras.  Más que nada fue una experiencia inolvidable, maravillosa.  Desde la primera etapa, he ido conociendo personas que han transformado mi mundo y ahora, en la segunda etapa, conocí algunas más.  Personalmente, esos chicos y guías que he ido conociendo, más que mis amigos, son mi familia.  Son chicos en los cuales yo sé que puedo confiar y que, si algún día necesito algo, ellos me ayudarán. 


Interiorizando lo que fue el campamento, en todo momento hay altibajos, pero lo mejor es demostrar buena cara ante todo y disfrutar el momento al 100.  Aunque el último día tuve un pequeño desliz, no me puedo quejar de la hermosa experiencia, de como Dios tocó mi corazón para seguir adelante, donde sé que, cuando quiera hablar con alguien, la oración es la mejor solución, que él siempre está ahí para escucharme y que yo solo tengo que llamarlo.  Solo son 4 días esta experiencia que se vive una vez en la vida, pero hay que aprovechar cada momento como si fuera el último y darle gracias a Dios que me eligió para poder vivirlo y pasar la mejor experiencia junto a mi hermosa familia.  Me ha elegido para que sea una fiel seguidora de él, para que vaya proclamando su Santa Palabra y ayude a todos aquellos que necesiten una palabra de aliento.  Esa fue mi experiencia.  ¡Muchas gracias!"


"Una experiencia de contemplar la vida de Jesús..."

La colaboradora Lucy Henríquez nos comparte su experiencia en la segunda etapa de los campamentos Abriendo sendas sin fronteras.  ¡Gracias, Lucy!

"Ya hace un año que comenzamos este bello camino de los campamentos “Abriendo sendas sin fronteras”.  En la primera etapa se redescubre que “soy una persona muy amada.”  Hoy continuamos el caminar con la experiencia de nuestros campamentos, ahora en la 2da Etapa.  Llegamos con el deseo de poder descubrir los tesoros que Dios nos tiene escondidos.  Un grupo de 60 jóvenes con 16 guías, todos con un corazón dispuesto a CONOCER A JESÚS PARA AMARLE Y SERVIRLE, descubrimos cómo a través de nuestras vidas estamos llamados a compartirlo.  

Fue una experiencia de contemplar la vida de Jesús.  Él nos invita a dejarnos “interpelar por su ternura” y su forma de amar para nosotros amar a los demás.  Nos enseña cuál es el modo de “hacer sentir al otro más humano.”  Conociéndole “como un amigo a un amigo” es que podemos compartir su camino, verle en nuestro caminar y repartir vida, así como él lo hizo.  Puedo resumir la experiencia en la frase de la Madre Cándida: "En Jesús todo lo tenemos y sin él todo lo tenemos perdido.""

¡Jóvenes de los campamentos ASSF nos comparten su experiencia!

Este mes, varios jóvenes vivieron el campamento Abriendo sendas sin fronteras.  En esta ocasión, un chico y dos chicas nos comparten su experiencia estos días.  ¡Gracias por abrir el corazón estos días para vivir de lleno una experiencia única, con Jesús y los hermanos!





"Mi nombre es Diana Capellán y mi experiencia en esta segunda etapa fue mágica por así decirlo, ya que me conectó más con el Señor.  Sentía como él me escuchaba y al mismo tiempo sentí su consuelo, tan maravilloso e intenso.



Esta etapa me encantó: me sentí muy acogida por el Señor y por todo aquel que estaba a mi alrededor.  Lo mejor fue compartir con los demás y que ellos sentían la misma pasión y amor que yo también siento por el Señor."




"Hola, mi nombre es Franyelis de Jesús Bonifacio.  Soy de Cotuí, provincia Sánchez Ramírez.  Quiero contarle un poco de mi experiencia vivida en el campamento “Abriendo Sendas Sin Fronteras,” segunda etapa. Ha sido la etapa que más me ha gustado porque he adquirido muchos conocimientos de la vida de Jesús.  He aprendido a amar a los demás como Jesús nos ama a cada uno de nosotros.  A los jóvenes que no han tenido la oportunidad de vivir esta experiencia les exhorto que lo hagan sin mirar hacia atrás, porque para Dios nada es imposible."





"Mi experiencia en esta segunda etapa puedo decir que me tocó el corazón. Cada palabra que se hablaba en el campamento tenía significado; me hablaba de Jesús.  En lo personal, me encantó la experiencia.  Pude verle más de cerca a Jesús y su sacrificio para que yo hoy estuviera aquí."  – Shamilka De Jesús


viernes, 7 de julio de 2017

"CONECTADA CON JESUS PUEDO CONOCER SU MODO DE AMAR"

Como estudiante del Politécnico Virgen de la Altagracia he tenido la oportunidad de vivir tanto la primera, como la segunda etapa del campamento “Abriendo Sendas Sin Fronteras”. Esta es una experiencia inigualable e inolvidable.


   






Después de conocerme un poco más en la primera etapa, en la segunda  he podido conocer aun más a Jesús, conectarme con Él, sentirlo cerca de mí, seguir haciéndome preguntas sobre Él, darle un lugar más grande en mi vida, conocer su modo de hacer las cosas y tratar de imitarlo, a través de las distintas reflexiones, oraciones, dinámicas y canciones. Todo esto de forma personal y en equipo.

Es una gran bendición contar con personas que te muestren la vida de Jesús, que te ayuden a conocerlo, a responder todas esas preguntas  que están siempre en mi cabeza y sobre todo ser parte de una gran familia.

Es una experiencia a la que le daré seguimiento porque tengo mucho más por dar, recibir y conocer siempre de la mano de Jesús.


Jefrely García Mejía