jueves, 6 de septiembre de 2018

APERTURA – RENOVACIÓN - SABIDURÍA



Iniciamos la apertura al Curso de Renovación dando Gracias al Cuerpo Congregacional por invitarnos y al Espíritu por abrirnos y darnos su gracia para acoger con alegría la invitación de volver a la raíz de nuestra vocación, a renovar el amor primero invadidas de esa fuerza que nace de relativizar nuestras certezas. 




























Este será tiempo de reconocer la necedad en que se pueden transformar nuestras seguridades, si nos impiden vivir en tónica de salida y nos encierran en nuestros saberes.

Este camino de renovación que iniciamos hoy vinculado a este tiempo de Congregación General XVIII, nos pide mirar el mundo como la Trinidad lo mira y reaprender desde esa mirada a situarnos en él desde lo que somos, conscientes de que sólo creyéndole a Dios seguiremos lanzando las redes.

Nuestro gozo y alegría se sustenta en la esperanza de que el Espíritu irá despojándonos de todo lo que no es Cristo, para poder saborear la sabiduría de la que hoy nos habla San Pablo.
Matilde Polanco,FI e Yvelisse Tavárez,FI









jueves, 30 de agosto de 2018

Carta de Santa Cándida a los educadores


La Purísima Virgen nos cubra con su manto

Mi muy amados hermanos/as.

Que la gracia y la ternura de Dios llene de sabiduría sus corazones.

¡Cuánto me he alegrado al verles en estos días, tan comprometidos y responsables en esta jornada de capacitación, buscando juntos métodos  y estrategias para más y mejor contribuir en la formación de los niños y jóvenes. Bendito sea Dios por todos.

Es difícil condensar en una palabra todo lo que llevo dentro y decirles a todos.

¡Cómo me gustaría saber que todos ustedes conocen y aman a Jesús y le siguen muy de cerca! Siempre he deseado que todos ustedes conozcan a Dios como Padre y se sintieran de verdad sus hijos y así hermanos y hermanas unos de otros.

Pido a Dios que todos se sientan miembro de esta gran familia. Siempre desee también tener un corazón y generoso con todos, especialmente con los más necesitados. Ustedes tienen hoy cerca, personas que sufren, que carecen de salud, condiciones dignas, carecen de fe, les pido desde el corazón y por Jesús que se comprometan con ellos!

La misión que hoy compartimos, educar al estilo de Jesús, no es nada fácil, pero no se desanimen que la obra no es de ustedes es de Dios. Confíen siempre y dejen todo en las manos de tan buen PADRE.  No dejen que los problemas, las dificultades de la vida te alejen de Jesús. Él te ama siempre y nunca deja de sostenerte.

Que María, que siempre fue estrella de mis caminos o sea también de ustedes. Ella les conducirá, como a mí, hacia Cristo, por las sendas de la entrega generosa, de la justicia, del amor, de la fraternidad, por los caminos de la disponibilidad.

Que ella les cubra ahora y siempre con su manto.

Cándida María de Jesús.

martes, 14 de agosto de 2018

"Los rostros de amor están en Elías Piña"

El amor verdadero de Cristo se refleja en los más pobres. En los que te despiertan por la mañana con una sonrisa, en los que te dicen un “¡Buenos días!”, llenos de esperanza, en los que con tan solo una mirada te pueden decir todo. Así es Elías Piña (El Valle, Rosa de la Piedra, Plan Café y La Laguna). Son personas humildes y de gran corazón.



¡Y qué me dices de los niños! Su ternura y alegría te cambia la vida. Desde el primer día, nos recibieron con mucho amor y cariño. 
Nos tomaban de las manos sin preguntarnos, sin conocernos, buscan ese calor humano que solo dos o más personas pueden dar. Su confianza, tan hermosa para conmigo y mis compañeros, hacía que mi corazón se inundara de amor por ellos.


Con ellos aprendí que no se necesita mucho para ser feliz. Que verdaderamente es con menos que tenemos más. Solo basta aire en los pulmones para jugar, tener agua, comida y un techo sobre la cabeza para ser feliz. Ellos, los niños y las familias, te enseñan eso. Vivir con lo esencial, vivir con lo que te hace feliz. Ese regalo me lo hizo Elías Piña.

Por eso te invito, para que vivas esta experiencia. Es una comunidad, que sin duda alguna, te robará el corazón y te agradecerán desde lo más profundo de su ser la ayuda que le puedas brindar. 


Recuerda, "no hay regalo más hermoso, que encontrarse con el amor de Dios en otros rostros".






Para culminar les comparto esta frase “La revolución del amor comienza con una sonrisa” - Santa Madre Teresa de Calcuta.

Mariola Cortés, Misionera de Puerto Rico 

jueves, 9 de agosto de 2018

"Estar y amar con el corazón en las manos"


La vida se compone de momentos llenos de emociones y sentimientos, unos buenos y otros no tan buenos.

Hace una semana se ha terminado una experiencia que llevaba tiempo queriendo disfrutar, con esfuerzo y decisión pude llevarla a cabo. Han sido 36 días, solo eso, pero en mí, esos pocos días, van a estar hasta el fin de mis recuerdos. Momentos muy diferentes con respecto a mis experiencias vividas hasta ahora. 

Emociones, sentimientos y pensamientos encontrados por primera vez, un primer choque con una de las innumerables realidades existentes en el mundo. Mundo del que todos formamos parte, y apenas conocemos más allá de nuestros pasos más cercanos. Sigo sin conocer el mundo y las realidades existentes en este, y esto es posible que sea así durante mi existencia en él, pero si he podido sumergirme por unos días en una que difiere en gran medida a la que vivo día a día en mi país, España. He conocido una de las realidades que se encuentran en República Dominicana, ésta se halla en una de las partes más pobres del país, concretamente en El valle. 

Durante 36 días he tenido la oportunidad de poder ver otra forma de vida, otras necesidades muy diferentes a las que acostumbro a ver donde vivo, otra cultura y costumbres. Allí no se dan las preocupaciones que muchas de las personas, residentes en países y/o zonas del primer mundo, acostumbramos a vivir. Allí las carencias presentes son primarias, de esas necesidades depende su subsistencia. De las nuestras, en cambio, dependen aspectos totalmente relativos a nuestra subsistencia, podrán variar rasgos de nuestra vida, pero en la mayoría de las ocasiones, tenemos en nuestra mano todo el quehacer para poder vivir, y ello es: agua y comida. Además de un sistema sanitario que está a nuestra disposición cada vez que lo necesitamos.


Allí he podido vivenciar cómo se roba la infancia de los niños, no pienso que sea por el simple gusto por parte de los adultos, sino por necesidad y costumbre social, pienso que forma parte de su cultura, atendiendo a las necesidades que como comunidad presentan. Es común y cotidiano ver como los niños por la mañana se encargan de las tareas del hogar. Hogar muy diferente al que nosotros podemos idealizar.  Los niños faltan a la escuela porque tienen que trabajar o cuidar de sus hermanos más pequeños cuando sus padres están trabajando.

Vamos a ponernos en situación... y trasladar esto a mi zona de confort; ser maestra en educación infantil y que un niño de 6 años manifieste: "no he podido venir esta mañana porque he estado haciendo los oficios" entendiendo por oficio las tareas del hogar. ¿Qué haríamos? Allí la respuesta ha sido muy simple: "vale corazón, sería mejor que lo hiciesen ‘pai’ o ‘mai’, pero aprovechas la tarde aquí".

Esos niños, cuya infancia ha sido robada, merecen una atención afectuosa y digna, merecen unos cariños propios para la edad que tienen, y merecen la despreocupación y seguridad emocional que todo niño debe tener. Ese amor incondicional por parte de la madre, ese apego seguro que inducirá en su futuro a un bienestar emocional y social, unas relaciones personales satisfactorias, donde el amor y el respeto serán los dos pilares fundamentales para el vínculo con uno mismo y sus iguales. Pero ¿dónde ha quedado eso allí?, ¿eso pasa por sus mentes? Bajo mi punto de vista, la respuesta es no. ¿Tendrán otras necesidades más primarias, impidiendo alzar el pensamiento más allá? Quizás.

No sé qué he aportado allí durante mi estancia, pero sí sé qué me han aportado ellos, y es un conjunto de sentimientos y emociones indescriptibles, unos tristes, otros alegres y otros frustrantes. Me han enseñado con lo poco que se puede vivir, he valorado todo lo que en mi vida acontece, todas las personas que tengo que me aman y amo, todas las posibilidades que giran constantemente a nuestro alrededor, todas las formas de vida, de pensamiento... Todo lo válido que es todo aquello que sale desde el corazón, siendo su base el amor. 

La belleza de lo sencillo, y el simple hecho de estar y amar con el corazón en la mano. Eso es lo que me llevo.  Todos los momentos han generado en mi este sentimiento final de grandeza, satisfacción, amor, cariño, nostalgia, y melancolía.

No es necesario irnos lejos de nuestra zona de confort para llegar a esta reflexión final, pero tuve el placer de poder vivirlo y todas las experiencias suman en nuestro crecimiento personal. Con esto y con cada día... seguimos creciendo.

Doy gracias por haber compartido este sendero con mis compañeros, por haber formado esa familia durante toda nuestra estancia en El Valle, por habernos escuchado y el simple hecho de estar cuando lo hemos ido necesitando. Nuestras inquietudes y compromiso nos han unido, y ese sentimiento siempre permanecerá en nosotros.

Agradezco la presencia y fuerza de Dios en todo este camino y a las Hijas de Jesús por el  acompañamiento que nos han dado.

Laura García.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Encuentro con la familia de Danny y Diomaris

El día 5 nos encontramos con la familia de Danny y Diomaris.  Con ellas compartimos momentos muy agradables, desde el instante en que llegamos y nos recibieron con una acogida cargada de afecto, sencillez y buen sentido del humor. 


Fue un día espléndido adornado por la lluvia que empapaba la tierra.  En cada abrazo compartido nos sentiamos una con cada miembro de la familia. 

En todo el recorrido tuvimos la oportunidad de participar de la celebración eucarística en Peralvillo, una parroquia muy animada a la que asisten personas de diversas edades. 


Es hermoso y significativo a la vez  conocer el lugar de  procedencia de nuestras jóvenes, ya que el lugar forma parte de su historia sagrada,  desde donde se lanzan a  conocer la congregación y el modo de seguir a JESÚS.

Marcelina, FI

miércoles, 1 de agosto de 2018

EL VALLE TE CAMBIA!


El Valle te cambia, y que gran verdad! El Valle te hace valorar, sentir, ver, creer y sobretodo, te hace vivir. Hay miradas que hablan por sí solas, miradas tristes, apagadas, miradas vivas, con ganas. Miradas que gritan vida y otras, que tan solo quieren cariño. Hay miradas que te atraviesan y miradas, que se te quedan grabadas a fuego.


Cada abrazo, cada caricia, cada sonrisa te hace ver y entender el valor, que en un mundo tan grande, tan inmenso, las pequeñas cosas, son las que suman. Estoy feliz, de haber estado aquí, de sumar, de abrazar, de vivir, de amar pero sobretodo de sentir. En días te das cuenta que no tienes que ser indiferente, que juntos sumamos!
Ahora, ya pudiendo hacer balance, de todo lo vivido, a pesar de lo que queda, hoy he tenido un rato de calma en el alma, como le digo yo y me decido a escribiros, a vosotros. 

Agradecida a los niños, por su impulsividad, por ayudarnos, adaptarse a nosotros, y hacernos ver una realidad completamente diferente y espectacular! Pero sobretodo a vosotros compañeros, porque sois sin lugar a dudas, los culpables de todo, absolutamente todo. De cada sonrisa cómplice, de cada abrazo, de ser paño de lágrimas y bocanadas de aire. De ser la más pura sonrisa y si, culpables, de que esta estancia con sus cosas buenas y malas haya sido maravillosa!
A Yomaris y todas las hermanas de la congregación por su acogida, por su cariño, y dedicación. Por haber estado pendiente de nosotros, ayudarnos en todo y ser tan serviciales! 

Convivir con alguien 24h al día de la noche a la mañana tiene sus dos vertientes, buenas y malas, pero me quedo con lo bueno, y quiero agradecérselo a mis compañeros. Gracias infinitas por haber sido cómplices y amigos, por vivir esta aventura, porque juntos ha sido maravilloso y si hubiese faltado uno de nosotros no hubiese sido igual! 
Nos vemos dentro de unos años, para ver cómo seguís creciendo, para seguir contagiándome de vuestro cariño y amor. Infinitamente agradecida!

Maria Bellido Garcia, Voluntaria FASFI,España

domingo, 22 de julio de 2018

"EL AMOR SE HA DE PONER MAS EN LAS OBRAS QUE EN LAS PALABRAS"

EJERCICIOS ESPIRITUALES REGION CARIBE

Hoy damos gracias a Dios por tanto bien recibido en ésta experiencia de los EJERCICIOS ESPIRITUALES.


Se nos ha regalado la Gracia de estar en contacto con NUESTRO POZO, la FUERZA del RESUCITADO, quien coloca en nuestra vida el deseo de compartir con OTROS su modo de relacionarnos con el PADRE, quien a todos hace UNO.

Al final de la mañana en nuestro compartir en la Eucaristía éstas palabras hacían eco en nuestras almas: 

GRACIAS, BUSQUEDA, DISPONIBLE, ENVIADA, CONFIRMADA, AMADA, ESPERANZADA, ENCONTRADA, ACOGIDA, SOSTENIDA, ALEGRIA, ACOMPAÑADA...

H. Marcelina Garcia, hj


sábado, 21 de julio de 2018

Mi nombre es Fioreliz Gil Rosario, soy de Cotui 

La experiencia que se vive en el campamento ABRIENDO SENDAS SIN FRONTERAS te transforma totalmente, es algo inexplicable pero de que fue de gran ayuda para mi vida, no puedo negarlo.

En la comunidad en la que estuvimos nos acogieron muy bien, nos abrieron sus puertas y disfrutaron junto a nosotros.

Esos talleres me ayudaron a valorar la vida, a cambiar esos miedos por alegría en verdad que me fueron de gran ayuda.

La convivencia entre nosotros los campistas fue extraordinaria, todos hermanos. Nos ayudábamos mutuamente. 

De verdad que gracias a todos lo que hicieron parte de esa gran experiencia. 

NADA MAS Y NADA MENOS MUCHAS GRACIAS
Ser parte del campamento Abriendo Sendas Sin Fronteras, ha sido una gran oportunidad para mi.

Conocer personas nuevas y vivir experiencias junto a ellas ha sido lo mejor que me ha podido pasar.

En el campamento pude darme cuenta del gran significado que tiene la palabra equipo. El campamento nos brinda apoyo y te das cuenta de que no estás solo, que siempre tendrás alguien en quien confiar. 
Trabajar con los campistas ha sido fantástico porque cuando estaba triste, siempre había alguien que me sacaba una sonrisa. 

El campamento me enseña a ver la vida de otra forma, ver cómo viven las personas con menos recursos y tratar de llevar una vida como ellos. 

Al vivir esta experiencia me pude dar cuenta del gran valor que tiene ser parte de una familia porque eso somos, una gran Familia.

Emelie Lorient Diaz
1era. Etapa ASSF 2018

MI REENCUENTRO


La verdad es que desde que me reuní en la iglesia con las chicas y los chicos me pareció algo muy chulo, porque iba a conocer nuevas personas y me iba a reencontrar con cada uno de ellos, pues nada, todo lo que tenía en mi mente era disfrutar, y hacer una nueva afinidad, cuando llegué me sentí como en un horizonte, mi vida empezó a fluir, a navegar entre esos mares llenos de recuerdos y tristeza, de dolor y melancolía. Cuando empecé a escuchar y a reflexionar con todos mis problemas, me llegaron cuestionantes y dudas que no entendí lo suficientemente.

Me miro al espejo y me pregunto:

¿Dios por qué soy así somáticamente? ¿Por qué tengo estos ojos que me permiten ver lo negro y lo blanco de mi vida? Por qué soy hija de mi padre y mi madre y no de otro ser? Dios dónde estaba yo antes de venir al mundo, antes de ser un espermatozoide, porque nací aquí y no en Europa, Argentina, Colombia, Jamaica, por qué?

Entonces empecé a ver la vida de otra manera, me di cuenta que en la vida nadie ni nada existe, se acaba el amor, la gente, la felicidad, los objetivos, lo concreto, pero lo único que permanece es quien soy, y el sentido de saber de dónde vengo. Me empecé a dar cuenta que la Belleza física no existe y que es un peligro para todas aquellas personas que están ahí con otra intención.
También me fui 10 años atrás, donde mis padres empezaron a tener conflicto y mi madre empezó a enfermarse por la separación y el divorcio, en donde tiene que estar con pastillas, porque si no se ahoga en la calle de que no puede respirar, y yo echándome la culpa, porque mi relación con ella no es muy agradable y quiero cambiar y lo voy a lograr.

También me siento grande gracias a Dios, porque me hacían bullying en mi primer colegio, donde la directora de burlaba de mí, por mi situación económica, humilde, y eso me creo una autoestima muy baja, pero ahora en el campamento Abriendo Sendas sin Fronteras, me di cuenta que tengo que creer en mí y que tengo que ser fuerte y aceptar mi historia, porque para triunfar hay que caer y levantarse.

Yo le doy gracias a Dios por esta gran oportunidad, porque estoy aquí y empiezo a valorarme. También aprendí que todo en el mundo hay que mirar y no ver, hay que escuchar y no oir, hay que sentir no tocar, porque cada momento cada instante de mi vida todo es más profundo que una mirada.

Yo la verdad me encontré y me valoro a pesar de todo, y a cualquier persona que vea la voy a querer, amar, y a demostrarle que es importante porque yo sé de hoy y no de mañana, yo no sé si mañana estaré aquí para abrazar, para respirar rocíos, o para sentir en mis oídos la canción de las auroras.

                                                   Melany Alfonsina Guzmán Polanco
                                                    1era Etapa Campamento ASSF  2018